viernes, 24 de febrero de 2012

Perfil sobre Flavio Maestri

 



El Tanque

Comentarista. Director Técnico. Empresario. Padre. Futbolista. Flavio Francisco Maestri Andrade un tanque lleno de polémica y hecho para el fútbol.


Son 189 razones para opinar y hablar de fútbol. Son 189 goles a lo largo de su carrera que le han servido a Flavio Maestri  poder jactarse de ser uno de los delanteros más potentes, letales  y con más personalidad en el fútbol local, no por algo es apodado “El tanque”.

No le gusta ir a los estadios, no va a Matute, y mucho menos  al Rímac, “Ir a un estadio, estar en el bus y meterme al camarín a cambiarme con mi música, ahí si voy al estadio”.

Tampoco le gusta que le digan ex jugador de fútbol, él solo quiere disfrutar y ganar todas las copas que consiguió como jugador  ahora como técnico.

De una personalidad única donde muchas veces o mayormente  le jugó en contra, sus compañeros, dirigentes, entrenadores, hinchas, periodistas, con uno o más de ellos se gano un pleito, donde muchas veces no salió bien parado.

Llego a Sporting Cristal a los 9 años, donde lo formaron no solamente como jugador si no como persona, es por eso que siempre la llamara su segunda casa. Debutó en 1989 contra San Agustín y desde ese entonces no paró hasta conseguir los históricos tricampeonatos (1994, 1995, 1996) ganados por los cerveceros.
De ahí en más su carrera fue en acenso pasando por varios clubes en España, Brasil, México, China y un país que jamás se olvidaran de él, Chile, nuestro clásico rival.

Ahí Flavio a pesar de todo, a pesar de la rivalidad y no solo futbolística que existe entre ambos países, sino hasta política, se gano el respeto y admiración del país sureño, a base de buen fútbol, goles y coraje; coraje que le sirvió para ser catalogado como uno de los mejores delanteros en las últimas décadas.
Dos campeonatos nacionales, dos copas chilenas, 91 guerras jugadas, 27 goles convertidos teniendo un promedio de 0.30 goles por partido.

Es ahí, en estos casos donde sale a relucir el talento de “el tanque”, cuando las papas queman, cuando Sport Boys peleaba la baja y el asumió el rol de intentar salvarla, cuando se ponía la camiseta para los partidos picantes que se disputaban con los chilenos en las eliminatorias, ese es Flavio Maestri, no solo es un tanque por su físico, es un taque de batalla, un taque de hacer goles.

Lo reconocen en la página web del mismo club, en las páginas de facebook chilenos, es un gladiador, fue un tanque reconocido allá.

“Siempre reconocieron mi calidad. Incluso cuando (en esa época) jugaba por la selección y le ganamos a Chile. Regresé allá y pensé que la gente me iba a molestar, pero fue al revés. Reconocían mi calidad” añadió en una entrevista al periódico local.

Luego de haber ido a jugar a Brasil su vida dio un giro por completo. Regreso al Perú y decidió jugar por el equipo de Matute, el Alianza Lima, eso le valió canticos con insultos en contra de él, tiene su página web en facebook donde lo tildan de traidor, donde la gente insulta la decisión que tomo en esa época.

El haber llorado después de conseguir el campeonato nacional con los blanquiazules, estar gritando y cantando junto con el chileno Martel le valió muchas más críticas de las que ya tenía, prácticamente lo sentenció, cavo su tumba con la hinchada celeste.

El extremo celeste no lo perdona aún. En la página web del extremo se manifiestan en contra, “haber sido goleador simplemente pasa por un plano secundario ya que fue manchado por la lealtad a un equipo”.

Lealtad que se vio manchada más aún luego de haber gritado un gol en el antiguo estadio nacional, un partido de definición, donde se jugaban mucho.
Flavio como es su costumbre, de un derechazo dentro del área venció al ese entonces joven golero Erick Delegado. Salió corriendo hacia comando sur, gritando y agitando las manos, tomando la camiseta blanca y azul que defendió a muerte ese día, emocionado, no respeto los absurdos códigos futbolísticos, el solo hechode haberles gritado un gol, le valió ser repudiado, pero querido por el hinchade la victoria.

Flavio solamente se defendió con unas palabras: “El hincha no sabe lo que pasa en un club, está al margen. El hincha está para alentar, pero no sabe la realidad”, dando a entender que no es su culpa haber ido parar allá.

En 2008 jugó por Sport Boys, club del cual es hincha su padre, le cumplió el sueño, era el regalo de navidad que le quería dar, pero sufrió algo que no tuvo durante toda su carrera deportiva, descender, Boys se fue a segunda.

Un año después volvió por cuarta vez al Sporting Cristal de la mano de Juan Carlos Oblitas.

Este fichaje causó gran polémica entre los hinchas del Cristal, quienes no le perdonan el haber jugado por Alianza Lima y haberle faltado el respeto con sus actitudes, según los hinchas, al club y a su hinchada. Es en esta temporada donde Maestri anota su gol número 100 con Sporting Cristal en la goleada de su equipo por 4 a 0 al Sport Ancash.

Al finalizar el 2009, luego de una temporada donde su equipo no consiguió clasificarse a torneos internacionales, se desvinculó de Sporting Cristal y tras no recalar en ningún club el año siguiente decidió retirarse de la actividad futbolística.

En noviembre del 2010 acabó sus estudios para ser técnico, su otra pasión. “Mi idea principal es ser técnico, dirigir cualquier equipo que quiera contar con mis servicios”.

A sus 38 años tiene las mismas aspiraciones con las que tenía cuando era joven, lograr todo lo que gano pero ahora como técnico.
Ya tiene listo hasta su comando técnico, “Mis ayudantes serán personas de mucha confianza, ya los tengo decido, ahora solo esperar una buena oferta”.


Parado apoyando su brazo en el techo de su moderno  BWW blanco, con lunas polarizadas, vestido con un polo celeste y short negro, recién llegado del gimnasio, tan traspirado como cuando jugaba en esas tardes gloriosas que tuvo en el viejo estadio nacional. Comienza a contar lo difícil que fue al principio estar sentado en un set de televisión.
Lo difícil que fue poder desenvolverse, y lo difícil que es para él haber dejado el fútbol y saber que ya no será un jugador en competencia nunca más.

“Me ayudo mucho el mes que estuve en la Copa América, me ayudo aprender más sobre cómo manejarme con el televidente”.
En la Copa América disputa en Argentina en el mes de Julio, Flavio fue como parte de la delegación de CMD, canal que pasó todos los partidos de las eliminatorias.
Ahí estaba “Flagol” siempre con una multitud de gente al costado, en la plaza de la Independencia, situada justo al frente del hotel Hyatt, donde concentraba la selección chilena, se cansó de firmar autógrafos, tomarse fotos, posar con la bandera chilena, era todo un actor de Hollywood, un crack total.

En Argentina se pudo enamorar más con la televisión, “estar en la televisión me sirve para poder ver a los jugadores, conocer más el ambiente, estoy muy cómodo ahí”.

Él quiere ser técnico a como dé lugar, el periodismo simplemente está de paso en su vida, es una aventura que decidió vivir una vez dejado el fútbol.

Tiene 533 razones por las que puede opinar y comentar sobre fútbol, 13 títulos que respaldan lo dicho por él en cada partido, una copa como máximo  goleador (25 goles) para criticar a los que se fallan goles cada fin de semana.

Cuando entró a la televisión a todos les pareció extraño, no conseguía equipo, no jugaba hace largo tiempo, se había ido del club rímense que es su segunda casa, no había dejado el fútbol oficialmente, y de un día para otro, así como cuando sorprendió a propios y extraños poniéndose la camiseta de Alianza Lima, ahora  sorprendió verlo sentado en un set de televisión.

“Yo no soy periodista, estoy solo comentando. Esto es lo que estaba buscando porque sigo ligado al fútbol. En diciembre del año pasado terminé mis estudios como entrenador y, mientras espero una oportunidad (para dirigir), estoy al día en el fútbol”

Daniel Peredo periodista deportivo muy reconocido en nuestro medio y compañero en CMD de Flavio resalta su cualidades, lo mucho que le  ayudado haber jugado al fútbol.

“Cada día se adapta mejor, el mes que se convivió en Argentina ayudo muchísimo a Flavio para poder desenvolverse mejor frente al público, él por haber jugado al fútbol sabe, lo único que le faltaba era poder saber transmitir lo que piensa”

Y es así como poco a poco “el tanque” ha ido elevando su nivel de aceptación en la tele, aprendido saber cómo transmitir sus ideas, tiene lo más difícil que es saber de fútbol, ahora a él le toca enseñar lo aprendido a través de los años.

El mismo Daniel  lo dice “Ya comienza a ganarse un lugar por sus comentarios, el haber sido futbolista lo ayuda mucho”


Ya sentado en el calor de su casa, después de haberse sacado las zapatillas, en medias, en su sofá, explica como le gustaría que sus equipos jueguen.
“Seguramente serán como yo veo al fútbol, jugué de delantero y siempre me gusto ir para adelante”


“Si dirijo, dirijo un equipo que este solvente, que le pague a sus jugadores”

Sabe que con un club bueno, saneado, así sea de provincia, le va a ir bien, no quiere meterse en problemas y tenga que irse a las semanas.
Quiere un club que tenga buenas canchas para entrenar, que no le deban a sus jugadores, que apoyen su trabajo a largo plazo.

“Tuve opciones a comienzos de año para dirigir pero no me convencieron las propuestas”
Este año ya está terminando y sabe que ahora en la tele le van a llover más ofertas, pero no es fácil para él, quiere un club capacitado para poder trabajar y cumplir las metas que tiene.
Sabe lo que los jugadores sienten, piensan, y hacen, es por eso que quiere un club saneado, él vivió eso como jugador, y no lo quiere pasar como técnico.

“Mis expectativas, al igual que cuando era jugador, son ir a un club, ganar títulos y también ir al extranjero”.

No piensa dirigir menores, salvo que sea un trabajo a largo plazo, sabe que en el Perú no está muy bien en ese aspecto, le gusta mucho el torneo de reservas pero falta mucho aún.
“Tienen que preparar bien a los chicos, volverlos potentes, es ahí cuando van a sacar más velocidad, más fuerza para ir al choque”.

Ya parado en la puerta de su casa , volviéndose apoyar pero ahora en la puerta, explica el porqué no se arriesga agarrar equipo, sabe que es muy difícil en el Perú ser técnico pero eso no le quita la pasión, el amor que tiene por el fútbol, sabe que es un ex futbolista, que cuando dirija se meterá a la cancha a jugar con sus pupilos, que hasta podrá entrenar a la par con ellos, su visión es dirigir un club grande ya que él está acostumbrado a la presión de estos mismos.
La U, Alianza, Cristal, el no tiene problemas, solo quiere una oportunidad, se siente preparado gracias a todo lo vivido en su época como jugador.

Flavio la tiene clara, se le vera poco tiempo en los sets de televisión, tiene claro su objetivo, está mentalizado en dar todo como entrenador, ser de los mejores en el medio, cosechar un nombre como lo hizo como jugador.

Maestri es palabra autorizada para hablar sobre la selección, y más aún si se recuerda los 11 goles con la selección, le dan un plus para comentar y opinar sobre la actual bicolor.

“Markarián es un gran técnico y le ha dado algo que le faltaba a los jugadores nacionales, cultura táctica”
Como comentarista como entrenador como ex seleccionado bicolor, reflexiona sobre las eliminatorias, sabe y lo dice hasta el cansancio lo difícil que son y más para el país.

Como entrenador egresado haría casi lo mismo, sabe que la cultura táctica faltante en el Perú hace que se sufra mucho y sobre todo en las eliminatorias, donde ha disputado varias de ellas.


El tanque tiene noches históricas con la camiseta peruana, once goles que no solamente los gritó él sino 28 millones de peruanos, ha participado en 5 copa ámericas y 5 eliminatorias (1994-1998-2002-2008-2010).


  Su último partido con la selección peruana fue frente a Paraguay donde ingreso en el segundo tiempo y quedo empatado a cero.

En 1991 debutó en la selección con apenas 18 años en la Copa América de Chile. En su debut enfrentó al equipo local y anotó un gol (Chile ganó 4-2). Minutos después, saldría lesionado por fractura de tibia y peroné tras un choque con el defensor local Gabriel Mendoza.
Pero Flavio tiene un partido con la selección que marcará toda su vida, se volvió un especialista en este tipo de partidos, contra los chilenos, los clásicos del pacífico, eran su especialidad  todos recuerdan el amistoso que Perú ganó 6-0, el tanque hizo tres goles, y se volvió el ser más querido del Perú por unas semanas.

“Los Perú-Chile son clásicos”, él lo sabe muy bien, en su debut contra los chilenos se fracturo la tibia, el solo hecho de jugar esos partidos, los veía de otra manera, era una sazón diferente, y él estaba ahí celebrando con todo un país que ya sabía de antemano que iba a dejar la piel frente a los mapochos.


Un capítulo aparte en la vida de Flavio Maestri es su convivencia con Cristal. El club que llego a los 9 años, debutó en profesionalmente en 1989 y se retiró en este mismo club en el 2009.
Tiene 6 títulos conseguidos con los rimenses, tiene su vida ahí, su segunda casa, se crió, lloro, sufrió, salto de alegría, vivió los momentos más felices de su vida.

En los años noventas disputo sus mejores partidos con la camiseta celeste. Gracias a eso le valió ser transferido al exterior, su sueño se hizo realidad, paso a España y muchos clubes más.

“Lo único de lo que me arrepiento es que debí haber esperado más en Europa para quedarme allá y jugar. Sentí que pude haber triunfado más. Me apresuré y me debí haber quedado”

Volvió a en el 2003, a jugar nuevamente la Copa Libertadores por el Sporting Cristal, volviendo a demostrar sus dotes como goleador, a mediados de ese año sale campeón del Torneo Apertura con el equipo celeste.

Pero todo se quebraría, se hizo de la fama de un jugador reclamón, protestaba si no pagaban, si faltaba algo, era el referente, discutió con dirigentes, y él lo sabe muy bien, sabe que lo que sufre su querido cristal, del cual es hincha acérrimo, el principal problema son los dirigentes, que no saben contratar jugadores.

“Eligen a dedo, ellos contratan jugadores, y eso está mal ya que el entrenador debería ser el de esa labor”
“Mientras en Cristal sigan esos tipos de dirigentes van a tener los mismos problemas que vienen teniendo durante los últimos años”.

Maestri sabe muy bien que los dirigentes son el actual problemas, pese a que regresó en el 2009 e hizo seis goles en 17 partidos, se fue peleado, por la puerta falsa.

Le hubiese gustado retirarse con un partido de despedida, su intención fue seguir jugando pero no encontró equipo y decidió dejar el fútbol.

Otro capítulo aparte es las lesiones que sufrió durante toda su carrera y el bendito problema con su rodilla y los ligamentos cruzados.

Sufrió muchísimo, del tendón, del tobillo, de la rodilla, eso le valió ser catalogado como un jugador “roto”, que ya estaba en sus últimas horas metido en las canchas de fútbol.

Pero él luchaba contra eso, en el cuadro chalaco solo disputaba los partidos de local, mientras que con Cristal se perdió de varios partidos importantes por sus benditas lesiones.

El tanque ya no era más un tanque de guerrera, parecía que los años habían venido en búsqueda de él, tantas guerras, tantas batallas tenidas, estaban pasando factura, su cuerpo, sus piernas ya no aguantaban más y se volvían más fuertes que las ganas y el amor por seguir jugando al fútbol.

Sporting Cristal lo vio nacer y morir como futbolista, debutó y se retiró en el equipo de sus amores, tal vez no de la mejor manera, pero fue algo que siempre quiso.

Pudo hacer más de cien goles con la camiseta celeste, ingresando a la historia del club dejando en claro su poder goleador.

Hasta ahora recuerda como Juan Carlos Oblitas lo presentó en una conferencia de prensa, anunciado su vuelta al club, algo que quiso hace años. Sentado frente a un mar de periodistas, con su característica gorra, diciendo su llegada.

Serán momentos que jamás olvidará Flavio.
Momentos en la cancha del estadio nacional chileno, donde la gente coreaba, “peruano, peruano, peruano” tras su último título con los azules
Y él alzando las manos, aplaudiendo, dando las gracias por tanto cariño y amor.


Ahora ya separado de la mujer que le dio vida a su hija, viviendo en el segundo piso de un departamento de Chacarilla, soltero, esperando la llamada de un amigo para poder ir a jugar una pichanga y no olvidarse de hacer goles, con mas canas, vistiéndose de terno cada fin de semana, Maestri ha cambiado de vida, pero siempre está ligado al fútbol.

Acomodado a la vida de periodista, esperando alguna oferta apetecible, viendo a todo el universo de jugadores en el fútbol local, yendo al gimnasio, la vida de un ex futbolista no es nada fácil

“Alguien que hizo deporte por toda su vida jamás dejará de hacerlo, voy al gimnasio me juego pichangas con mis amigos, salgo a correr, siempre estoy haciendo deporte”.

Ya se supero el primer trauma que es dejar de pensar como futbolista, ahora sabe y tiene otras metas, su idea principal es ser técnico, los protagonistas ahora serán sus dirigidos.
Ya no gritara más goles dentro de la cancha, ahora tendrá que guardar la compostura en el bancpo de suplentes.

Maestri “el tanque” o” Flaviogol” no volverá a pisar una cancha como jugador ahora como comentarista y más adelante tal vez como entrenador, ya no pondrá su música ni se pondrá chimpunes, estará en terno y preocupado en quien hará ahora los goles de su equipo.
Mentalizado en su futuro como técnico, y la espera de las ofertas, solo le queda esperar un poco más y ver su sueño hecho realidad.

Ya se sabe cómo será, un técnico como él, con personalidad, ofensivo, con potencia, y con harto amor propio, serán a su imagen y semejanza.

Ahora seguirá comentado sobre  lo que más sabe, fútbol, cada fin de semana haciéndose de la idea que él no será el entrevistado y que ya no hablarán más de sus goles, tendrá que alabar a otro goleadores y mirar de reojo las ofertas que reciba para seguir su vida.

Tendrá su video en youtube siendo repudiado por haberse ido a Alianza Lima, pero nadie le quitará el hecho de haber jugado en México, España, Brasil, Chile, China, tener más de 10 títulos como jugador, y el haber podido triunfar en el fútbol peruano.

Sus peleas, sus discusiones, sus goles fallados, sus gritos de gol con sabor a deslealtad, su broncas en los camerinos, sus gritos de dolor por las lesiones sufridas, sus lagrimas al descender de categoría, encierran un círculo de la vida de Flavio Maestri donde estuvo lleno de felicidad y tristezas, donde su apodo “el tanque” salió a relucir miles de veces, tanque para aguantar críticas, para aguantar lesiones, tanque para arrollar a cuanto traspié se quiso poner al frente, un taque de emociones, un tanque de lagrimas tras coronarse campeón, el tanque que dio y da la vida por el fútbol, un taque hecho para el fútbol.

Goles de Maestri:

No hay comentarios:

Publicar un comentario