El Tanque
Comentarista. Director Técnico. Empresario. Padre.
Futbolista. Flavio Francisco Maestri Andrade un tanque lleno de polémica y
hecho para el fútbol.
Son 189 razones para
opinar y hablar de fútbol. Son 189 goles a lo largo de su carrera que le han
servido a Flavio Maestri poder jactarse
de ser uno de los delanteros más potentes, letales y con más personalidad en el fútbol local, no
por algo es apodado “El tanque”.
No le gusta ir a los
estadios, no va a Matute, y mucho menos
al Rímac, “Ir a un estadio, estar en el bus y meterme al camarín a
cambiarme con mi música, ahí si voy al estadio”.
Tampoco le gusta que
le digan ex jugador de fútbol, él solo quiere disfrutar y ganar todas las copas
que consiguió como jugador ahora como
técnico.
De una personalidad única
donde muchas veces o mayormente le jugó
en contra, sus compañeros, dirigentes, entrenadores, hinchas, periodistas, con
uno o más de ellos se gano un pleito, donde muchas veces no salió bien parado.
Llego a Sporting
Cristal a los 9 años, donde lo formaron no solamente como jugador si no como
persona, es por eso que siempre la llamara su segunda casa. Debutó en 1989
contra San Agustín y desde ese entonces no paró hasta conseguir los históricos
tricampeonatos (1994, 1995, 1996) ganados por los cerveceros.
De ahí en más su
carrera fue en acenso pasando por varios clubes en España, Brasil, México,
China y un país que jamás se olvidaran de él, Chile, nuestro clásico rival.
Ahí Flavio a pesar
de todo, a pesar de la rivalidad y no solo futbolística que existe entre ambos
países, sino hasta política, se gano el respeto y admiración del país sureño, a
base de buen fútbol, goles y coraje; coraje que le sirvió para ser catalogado
como uno de los mejores delanteros en las últimas décadas.
Dos campeonatos
nacionales, dos copas chilenas, 91 guerras jugadas, 27 goles convertidos
teniendo un promedio de 0.30 goles por partido.
Es ahí, en estos
casos donde sale a relucir el talento de “el tanque”, cuando las papas queman,
cuando Sport Boys peleaba la baja y el asumió el rol de intentar salvarla,
cuando se ponía la camiseta para los partidos picantes que se disputaban con
los chilenos en las eliminatorias, ese es Flavio Maestri, no solo es un tanque
por su físico, es un taque de batalla, un taque de hacer goles.
Lo reconocen en la
página web del mismo club, en las páginas de facebook chilenos, es un
gladiador, fue un tanque reconocido allá.
“Siempre
reconocieron mi calidad. Incluso cuando (en esa época) jugaba por la selección
y le ganamos a Chile. Regresé allá y pensé que la gente me iba a molestar, pero
fue al revés. Reconocían mi calidad” añadió en una entrevista al periódico
local.
Luego de haber ido a
jugar a Brasil su vida dio un giro por completo. Regreso al Perú y decidió
jugar por el equipo de Matute, el Alianza Lima, eso le valió canticos con
insultos en contra de él, tiene su página web en facebook donde lo tildan de
traidor, donde la gente insulta la decisión que tomo en esa época.
El haber llorado
después de conseguir el campeonato nacional con los blanquiazules, estar
gritando y cantando junto con el chileno Martel le valió muchas más críticas de
las que ya tenía, prácticamente lo sentenció, cavo su tumba con la hinchada
celeste.
El extremo celeste
no lo perdona aún. En la página web del extremo se manifiestan en contra,
“haber sido goleador simplemente pasa por un plano
secundario ya que fue manchado por la lealtad a un equipo”.
Lealtad
que se vio manchada más aún luego de haber gritado un gol en el antiguo estadio
nacional, un partido de definición, donde se jugaban mucho.
Flavio
como es su costumbre, de un derechazo dentro del área venció al ese entonces
joven golero Erick Delegado. Salió corriendo hacia comando sur, gritando y
agitando las manos, tomando la camiseta blanca y azul que defendió a muerte ese
día, emocionado, no respeto los absurdos códigos futbolísticos, el solo hechode haberles gritado un gol, le valió ser repudiado, pero querido por el hinchade la victoria.
Flavio solamente se
defendió con unas palabras: “El hincha no sabe lo que pasa en un club, está al
margen. El hincha está para alentar, pero no sabe la realidad”, dando a
entender que no es su culpa haber ido parar allá.
En 2008 jugó por
Sport Boys, club del cual es hincha su padre, le cumplió el sueño, era el
regalo de navidad que le quería dar, pero sufrió algo que no tuvo durante toda
su carrera deportiva, descender, Boys se fue a segunda.
Un año después
volvió por cuarta vez al Sporting Cristal de la mano de Juan Carlos Oblitas.
Este fichaje causó
gran polémica entre los hinchas del Cristal, quienes no le perdonan el haber
jugado por Alianza Lima y haberle faltado el respeto con sus actitudes, según
los hinchas, al club y a su hinchada. Es en esta temporada donde Maestri anota
su gol número 100 con Sporting Cristal en la goleada de su equipo por 4 a 0 al
Sport Ancash.
Al finalizar el 2009, luego de una temporada donde su equipo no consiguió
clasificarse a torneos internacionales, se desvinculó de Sporting Cristal y
tras no recalar en ningún club el año siguiente decidió retirarse de la actividad
futbolística.
En noviembre del
2010 acabó sus estudios para ser técnico, su otra pasión. “Mi idea principal es
ser técnico, dirigir cualquier equipo que quiera contar con mis servicios”.
A sus 38 años tiene
las mismas aspiraciones con las que tenía cuando era joven, lograr todo lo que
gano pero ahora como técnico.
Ya tiene listo hasta
su comando técnico, “Mis ayudantes serán personas de mucha confianza, ya los
tengo decido, ahora solo esperar una buena oferta”.
…
Parado apoyando su
brazo en el techo de su moderno BWW
blanco, con lunas polarizadas, vestido con un polo celeste y short negro,
recién llegado del gimnasio, tan traspirado como cuando jugaba en esas tardes
gloriosas que tuvo en el viejo estadio nacional. Comienza a contar lo difícil
que fue al principio estar sentado en un set de televisión.
Lo difícil que fue
poder desenvolverse, y lo difícil que es para él haber dejado el fútbol y saber
que ya no será un jugador en competencia nunca más.
“Me ayudo mucho el
mes que estuve en la Copa América, me ayudo aprender más sobre cómo manejarme
con el televidente”.
En la Copa América
disputa en Argentina en el mes de Julio, Flavio fue como parte de la delegación
de CMD, canal que pasó todos los partidos de las eliminatorias.
Ahí estaba “Flagol”
siempre con una multitud de gente al costado, en la plaza de la Independencia,
situada justo al frente del hotel Hyatt, donde concentraba la selección chilena,
se cansó de firmar autógrafos, tomarse fotos, posar con la bandera chilena, era
todo un actor de Hollywood, un crack total.
En Argentina se pudo
enamorar más con la televisión, “estar en la televisión me sirve para poder ver
a los jugadores, conocer más el ambiente, estoy muy cómodo ahí”.
Él quiere ser
técnico a como dé lugar, el periodismo simplemente está de paso en su vida, es
una aventura que decidió vivir una vez dejado el fútbol.
Tiene 533 razones
por las que puede opinar y comentar sobre fútbol, 13 títulos que respaldan lo
dicho por él en cada partido, una copa como máximo goleador (25 goles) para criticar a los que
se fallan goles cada fin de semana.
Cuando entró a la
televisión a todos les pareció extraño, no conseguía equipo, no jugaba hace
largo tiempo, se había ido del club rímense que es su segunda casa, no había
dejado el fútbol oficialmente, y de un día para otro, así como cuando
sorprendió a propios y extraños poniéndose la camiseta de Alianza Lima,
ahora sorprendió verlo sentado en un set
de televisión.
“Yo no soy
periodista, estoy solo comentando. Esto es lo que estaba buscando porque sigo
ligado al fútbol. En diciembre del año pasado terminé mis estudios como
entrenador y, mientras espero una oportunidad (para dirigir), estoy al día en
el fútbol”
Daniel Peredo
periodista deportivo muy reconocido en nuestro medio y compañero en CMD de
Flavio resalta su cualidades, lo mucho que le
ayudado haber jugado al fútbol.
“Cada día se adapta
mejor, el mes que se convivió en Argentina ayudo muchísimo a Flavio para poder
desenvolverse mejor frente al público, él por haber jugado al fútbol sabe, lo
único que le faltaba era poder saber transmitir lo que piensa”
Y es así como poco a
poco “el tanque” ha ido elevando su nivel de aceptación en la tele, aprendido
saber cómo transmitir sus ideas, tiene lo más difícil que es saber de fútbol,
ahora a él le toca enseñar lo aprendido a través de los años.
El mismo Daniel lo dice “Ya comienza a ganarse un lugar por
sus comentarios, el haber sido futbolista lo ayuda mucho”
…
Ya sentado en el
calor de su casa, después de haberse sacado las zapatillas, en medias, en su
sofá, explica como le gustaría que sus equipos jueguen.
“Seguramente serán
como yo veo al fútbol, jugué de delantero y siempre me gusto ir para adelante”
Sabe que con un club
bueno, saneado, así sea de provincia, le va a ir bien, no quiere meterse en
problemas y tenga que irse a las semanas.
Quiere un club que
tenga buenas canchas para entrenar, que no le deban a sus jugadores, que apoyen
su trabajo a largo plazo.
“Tuve opciones a
comienzos de año para dirigir pero no me convencieron las propuestas”
Este año ya está
terminando y sabe que ahora en la tele le van a llover más ofertas, pero no es
fácil para él, quiere un club capacitado para poder trabajar y cumplir las
metas que tiene.
Sabe lo que los
jugadores sienten, piensan, y hacen, es por eso que quiere un club saneado, él
vivió eso como jugador, y no lo quiere pasar como técnico.
“Mis expectativas,
al igual que cuando era jugador, son ir a un club, ganar títulos y también ir
al extranjero”.
No piensa dirigir
menores, salvo que sea un trabajo a largo plazo, sabe que en el Perú no está
muy bien en ese aspecto, le gusta mucho el torneo de reservas pero falta mucho
aún.
“Tienen que preparar
bien a los chicos, volverlos potentes, es ahí cuando van a sacar más velocidad,
más fuerza para ir al choque”.
Ya parado en la
puerta de su casa , volviéndose apoyar pero ahora en la puerta, explica el
porqué no se arriesga agarrar equipo, sabe que es muy difícil en el Perú ser
técnico pero eso no le quita la pasión, el amor que tiene por el fútbol, sabe
que es un ex futbolista, que cuando dirija se meterá a la cancha a jugar con
sus pupilos, que hasta podrá entrenar a la par con ellos, su visión es dirigir
un club grande ya que él está acostumbrado a la presión de estos mismos.
La U, Alianza,
Cristal, el no tiene problemas, solo quiere una oportunidad, se siente
preparado gracias a todo lo vivido en su época como jugador.
Flavio la tiene
clara, se le vera poco tiempo en los sets de televisión, tiene claro su
objetivo, está mentalizado en dar todo como entrenador, ser de los mejores en
el medio, cosechar un nombre como lo hizo como jugador.
Maestri es palabra
autorizada para hablar sobre la selección, y más aún si se recuerda los 11
goles con la selección, le dan un plus para comentar y opinar sobre la actual
bicolor.
“Markarián es un
gran técnico y le ha dado algo que le faltaba a los jugadores nacionales,
cultura táctica”
Como comentarista
como entrenador como ex seleccionado bicolor, reflexiona sobre las
eliminatorias, sabe y lo dice hasta el cansancio lo difícil que son y más para
el país.
Como entrenador
egresado haría casi lo mismo, sabe que la cultura táctica faltante en el Perú
hace que se sufra mucho y sobre todo en las eliminatorias, donde ha disputado
varias de ellas.
El tanque
tiene noches históricas con la camiseta peruana, once goles que no solamente
los gritó él sino 28 millones de peruanos, ha participado en 5 copa ámericas y 5 eliminatorias (1994-1998-2002-2008-2010).
Su último partido con la selección peruana fue frente a Paraguay donde ingreso en el segundo tiempo y quedo empatado a cero.
Su último partido con la selección peruana fue frente a Paraguay donde ingreso en el segundo tiempo y quedo empatado a cero.
En 1991
debutó en la selección con apenas 18 años en la Copa América de Chile. En su
debut enfrentó al equipo local y anotó un gol (Chile ganó 4-2). Minutos
después, saldría lesionado por fractura de tibia y peroné tras un choque con el
defensor local Gabriel Mendoza.
Pero Flavio tiene un
partido con la selección que marcará toda su vida, se volvió un especialista en
este tipo de partidos, contra los chilenos, los clásicos del pacífico, eran su
especialidad todos recuerdan el amistoso
que Perú ganó 6-0, el tanque hizo tres goles, y se volvió el ser más querido
del Perú por unas semanas.
“Los Perú-Chile son
clásicos”, él lo sabe muy bien, en su debut contra los chilenos se fracturo la
tibia, el solo hecho de jugar esos partidos, los veía de otra manera, era una
sazón diferente, y él estaba ahí celebrando con todo un país que ya sabía de antemano
que iba a dejar la piel frente a los mapochos.
…
Un capítulo aparte
en la vida de Flavio Maestri es su convivencia con Cristal. El club que llego a
los 9 años, debutó en profesionalmente en 1989 y se retiró en este mismo club
en el 2009.
Tiene 6 títulos
conseguidos con los rimenses, tiene su vida ahí, su segunda casa, se crió,
lloro, sufrió, salto de alegría, vivió los momentos más felices de su vida.
En los años noventas
disputo sus mejores partidos con la camiseta celeste. Gracias a eso le valió
ser transferido al exterior, su sueño se hizo realidad, paso a España y muchos
clubes más.
“Lo único de lo que
me arrepiento es que debí haber esperado más en Europa para quedarme allá y
jugar. Sentí que pude haber triunfado más. Me apresuré y me debí haber quedado”
Volvió a en el 2003, a jugar nuevamente la Copa Libertadores por el
Sporting Cristal, volviendo a demostrar sus dotes como goleador, a mediados de
ese año sale campeón del Torneo Apertura con el equipo celeste.
Pero todo se
quebraría, se hizo de la fama de un jugador reclamón, protestaba si no pagaban,
si faltaba algo, era el referente, discutió con dirigentes, y él lo sabe muy
bien, sabe que lo que sufre su querido cristal, del cual es hincha acérrimo, el
principal problema son los dirigentes, que no saben contratar jugadores.
“Eligen a dedo,
ellos contratan jugadores, y eso está mal ya que el entrenador debería ser el
de esa labor”
“Mientras en Cristal
sigan esos tipos de dirigentes van a tener los mismos problemas que vienen
teniendo durante los últimos años”.
Maestri sabe muy
bien que los dirigentes son el actual problemas, pese a que regresó en el 2009
e hizo seis goles en 17 partidos, se fue peleado, por la puerta falsa.
Le hubiese gustado
retirarse con un partido de despedida, su intención fue seguir jugando pero no
encontró equipo y decidió dejar el fútbol.
Otro capítulo aparte
es las lesiones que sufrió durante toda su carrera y el bendito problema con su
rodilla y los ligamentos cruzados.
Sufrió muchísimo,
del tendón, del tobillo, de la rodilla, eso le valió ser catalogado como un
jugador “roto”, que ya estaba en sus últimas horas metido en las canchas de
fútbol.
Pero él luchaba
contra eso, en el cuadro chalaco solo disputaba los partidos de local, mientras
que con Cristal se perdió de varios partidos importantes por sus benditas
lesiones.
El tanque ya no era
más un tanque de guerrera, parecía que los años habían venido en búsqueda de
él, tantas guerras, tantas batallas tenidas, estaban pasando factura, su
cuerpo, sus piernas ya no aguantaban más y se volvían más fuertes que las ganas
y el amor por seguir jugando al fútbol.
Sporting Cristal lo
vio nacer y morir como futbolista, debutó y se retiró en el equipo de sus
amores, tal vez no de la mejor manera, pero fue algo que siempre quiso.
Pudo hacer más de
cien goles con la camiseta celeste, ingresando a la historia del club dejando
en claro su poder goleador.
Hasta ahora recuerda
como Juan Carlos Oblitas lo presentó en una conferencia de prensa, anunciado su
vuelta al club, algo que quiso hace años. Sentado frente a un mar de
periodistas, con su característica gorra, diciendo su llegada.
Serán momentos que
jamás olvidará Flavio.
Momentos en la
cancha del estadio nacional chileno, donde la gente coreaba, “peruano, peruano,
peruano” tras su último título con los azules
Y él alzando las
manos, aplaudiendo, dando las gracias por tanto cariño y amor.
…
Ahora ya separado de
la mujer que le dio vida a su hija, viviendo en el segundo piso de un
departamento de Chacarilla, soltero, esperando la llamada de un amigo para
poder ir a jugar una pichanga y no olvidarse de hacer goles, con mas canas,
vistiéndose de terno cada fin de semana, Maestri ha cambiado de vida, pero
siempre está ligado al fútbol.
Acomodado a la vida
de periodista, esperando alguna oferta apetecible, viendo a todo el universo de
jugadores en el fútbol local, yendo al gimnasio, la vida de un ex futbolista no
es nada fácil
“Alguien que hizo
deporte por toda su vida jamás dejará de hacerlo, voy al gimnasio me juego
pichangas con mis amigos, salgo a correr, siempre estoy haciendo deporte”.
Ya se supero el primer
trauma que es dejar de pensar como futbolista, ahora sabe y tiene otras metas,
su idea principal es ser técnico, los protagonistas ahora serán sus dirigidos.
Ya no gritara más
goles dentro de la cancha, ahora tendrá que guardar la compostura en el bancpo
de suplentes.
Maestri “el tanque”
o” Flaviogol” no volverá a pisar una cancha como jugador ahora como
comentarista y más adelante tal vez como entrenador, ya no pondrá su música ni
se pondrá chimpunes, estará en terno y preocupado en quien hará ahora los goles
de su equipo.
Mentalizado en su
futuro como técnico, y la espera de las ofertas, solo le queda esperar un poco
más y ver su sueño hecho realidad.
Ya se sabe cómo
será, un técnico como él, con personalidad, ofensivo, con potencia, y con harto
amor propio, serán a su imagen y semejanza.
Ahora seguirá
comentado sobre lo que más sabe, fútbol,
cada fin de semana haciéndose de la idea que él no será el entrevistado y que
ya no hablarán más de sus goles, tendrá que alabar a otro goleadores y mirar de
reojo las ofertas que reciba para seguir su vida.
Tendrá su video en
youtube siendo repudiado por haberse ido a Alianza Lima, pero nadie le quitará
el hecho de haber jugado en México, España, Brasil, Chile, China, tener más de
10 títulos como jugador, y el haber podido triunfar en el fútbol peruano.
Sus peleas, sus
discusiones, sus goles fallados, sus gritos de gol con sabor a deslealtad, su
broncas en los camerinos, sus gritos de dolor por las lesiones sufridas, sus
lagrimas al descender de categoría, encierran un círculo de la vida de Flavio
Maestri donde estuvo lleno de felicidad y tristezas, donde su apodo “el tanque”
salió a relucir miles de veces, tanque para aguantar críticas, para aguantar
lesiones, tanque para arrollar a cuanto traspié se quiso poner al frente, un
taque de emociones, un tanque de lagrimas tras coronarse campeón, el tanque que
dio y da la vida por el fútbol, un taque hecho para el fútbol.
Goles de Maestri:



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